Pérdida de empleo (enero 2012)


Descripción de la evolución de la pérdida de empleo


Se observa una escalada importante en la pérdida de empleo, no sólo con respecto al trimestre anterior, sino también con respecto al mismo trimestre del año pasado. Tras cuatro años de crisis, no sólo se sigue destruyendo empleo, sino lo que es peor, la intensidad de esta destrucción aumenta.


Escogemos una muestra en la que forman parte todos aquellos individuos entre 16 y 59 años que estaban ocupados en el tercer trimestre de 2011 y que se mantienen activos (ocupados o desempleados) en el cuarto trimestre de 2011. El gráfico 1 muestra que de cada 100 ocupados en el trimestre anterior 5 han perdido su empleo en este trimestre.



Pérdida de empleo según diversos colectivos:

Por Género: La pérdida de empleo entre hombres y mujeres es muy similar, alrededor de cinco de cada 100 empleados en el trimestre anterior han perdido su empleo en este trimestre.




Por Edad: Los menores de 25 son el colectivo más profundamente afectado por la pérdida de empleo. La pérdida de empleo de este colectivo es más del doble que la del resto de grupos de edad: de 100 jóvenes empleados en el trimestre anterior, 18 han perdido su empleo en este trimestre, es decir, casi uno de cada cinco trabajadores. Lo que resulta también sorprendente es el aumento que se observa en la pérdida de empleo de los trabajadores cuya edad está comprendida entre los 25 y los 34 años. De cada 100 trabajadores de este intervalo de edad, 8 han perdido su empleo en este trimestre, por 6 del trimestre anterior (y del mismo trimestre de 2010) lo cual resulta ser un dato muy negativo, ya que gran parte de este colectivo viven ya en hogares propios y en consecuencia deben hacer frente a importantes gastos.



Por Nivel Educativo: El gráfico 4 muestra cómo los individuos con poca formación son sin duda los que están sufriendo en mayor medida la pérdida de sus empleos. Sin embargo, al comparar la intensidad de pérdida de este trimestre con la de trimestres anteriores, se observa que se intensifica de modo notable la pérdida de empleo de todos aquellos individuos cuya formación es menor a la universitaria. Para este último nivel educativo, la pérdida de empleo se mantiene relativamente estable.


 


Por Nacionalidad:
En el gráfico 5 se observa un dato que se viene repitiendo a lo largo del tiempo, que es que la pérdida de empleo de los extranjeros duplica a la de los nacionales: de cada 100 extranjeros empleados en el trimestre anterior, 11 han perdido su empleo en este trimestre, por 5 nacionales. Sin embargo, en un análisis más técnico demostramos que la nacionalidad NO es en sí misma una característica que provoca mayores pérdidas de empleo, sino el hecho de que los inmigrantes tienen empleos más precarios y están concentrados en sectores de actividad donde la pérdida de empleo es mayor.




Por Tipo de Contrato: De cada 100 trabajadores ocupados en el trimestre anterior con un contrato temporal, 20 de ellos han perdido su empleo en el tercer trimestre de 2011 por 1,6 de cada 100 con contrato indefinido.

En este país, está claro que la vía de ajuste de empleo como respuesta a una coyuntura negativa recae exclusivamente sobre aquellos trabajadores que tienen un contrato precario, y esta vía se materializa en el despido. Mientras no se elimine esta dualidad contractual, que provoca unas desigualdades laborales flagrantes de algunos trabajadores con respecto a otros, existirá un colectivo de trabajadores (aquellos con contrato temporal) que, independientemente de su calidad, se ven abocados al despido, porque llegado el límite legal de un contrato temporal, el empresario NO convierte a este trabajador en indefinido y opta por despedirle.





Por Sector de Actividad: El gráfico 7 muestra que en términos relativos, en este trimestre destaca la destrucción de empleo que se ha producido en el sector de la Construcción. Este patrón es idéntico al observado en el mismo trimestre de 2010. En términos absolutos, sin embargo, dado el peso del sector Servicios en el empleo total, es el sector Servicios aquel que ha destruido un mayor número de empleos, seguido del sector de la Construcción. De hecho, en estos dos sectores, se observa un incremento en la tasa de pérdida de empleo al comparar los datos de este trimestre con los del mismo trimestre del año 2010. Está claro que la destrucción de empleo en la Construcción no ha tocado fondo, y preocupa seriamente que el sector Servicios no parezca mostrar ningún signo visible de recuperación, sino más bien todo lo contrario.






CONCLUSIÓN DEL ANÁLISIS DE LA PÉRDIDA DE EMPLEO

En el cuarto trimestre de 2011, la pérdida de empleo se agudiza de modo notable, lo cual refleja un empeoramiento claro sin paliativos en el mercado de trabajo con respecto a lo observado en el mismo trimestre de 2010, trimestre en el que coinciden los factores estacionales.

Por colectivos, no se observan diferencias de género en la pérdida de empleo. Por otra parte, si bien los extranjeros y los jóvenes pierden su empleo con mayor facilidad que los nacionales y que los trabajadores de mayor edad, ni la edad ni la nacionalidad son causantes de estas diferencias, sino otras variables relativas a sus empleos, como el tipo de contrato precario al que inmigrantes y jóvenes están particularmente expuestos.

Mayores niveles de capital humano, medidos en términos de educación, protegen a los trabajadores de la caída al desempleo. En este trimestre se observa que son en particular los estudios universitarios los que parecen proteger más a los trabajadores relativamente a otros niveles educativos.

El factor claramente desencadenante para entender quién está más expuesto a perder su empleo es, por excelencia, tener un contrato temporal. Al comparar dos individuos de similares características en términos de edad, género, nivel educativo y nacionalidad que difieren en el tipo de contrato, encontramos que la probabilidad de pérdida de empleo del que tiene el contrato temporal es CINCO veces superior a la que se enfrenta el trabajador con contrato indefinido. Este diferencial incluso se ha agudizado con respecto a lo observado en trimestres anteriores.